Fin amor, / Entrevista con Raúl Quintanilla

*Ganador a Mejor Largometraje Nuevo León en el 15° Festival Internacional de Cine de Monterrey

Todo comenzó con un sueño y no sabemos luego dónde termina el viaje. Raúl Quintanilla nos transporta a la época medieval con su película Fin amor, la cual fue galardonada en el 15° Festival Internacional de Cine de Monterrey a Mejor Largometraje Nuevo León.

El filme aborda, entre muchas cosas, la manera en la que se efectúa el amor cortés a través de dos personajes, Raúl y Eva. 

Se ha considerado a la Edad Media como un período oscuro para la humanidad.

Entre los siglos XI y XII surgió en Francia, para extenderse luego a otros países, lo que por entonces se conoció como fine amour, amor sublime, amor afinado, pero no en el sentido platónico. Se trata de un amor hasta el fin, llevado a sus límites extremos; Lacan nos dirá que “sus repercusiones éticas aún son sensibles en las relaciones entre los sexos de la actualidad”. 

No sólo se trata de una modalidad de amor, sino además de una creación literaria que implica un paradigma de sublimación, esa cosa que Freud aisló como el primer exterior en torno al cual se organiza todo el andar del sujeto con relación al mundo de sus deseos, ese objeto que, por naturaleza, está perdido. Ese Otro absoluto que se procurará reencontrar, pero como mucho sólo reviviremos en sus coordenadas de placer, la nostalgia. 

El amor cortés revela cómo el amar era un arte en el sentido antiguo; un saber práctico, una técnica. La literatura cortesana muestra un arte de amar, cómo decir un saber y practicar una enseñanza del amor. Ars Amandi, el arte de amar es una expresión antigua, título de un poema de Ovidio, quien considera al amor como una técnica susceptible de ser enseñada. La insatisfacción era considerada como una esencia del deseo en la que los obstáculos en juego llevaban a la exaltación del amor.

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Al principio la narración de la película la escribí en verso. Eran de seis, siete, ocho y nueve sílabas y rimaba en consonantes. Importaba mucho el sonido al principio, pero no me gustó mucho el sentido poético y pretencioso que tenía. A partir de ahí fue reconstruir todo para que sonara de manera más natural.

  • ¿La película surgió a partir de la idea del amor cortés o cómo fue pensada?

Una gran parte surgió de ahí, pero también a partir de una película de Raymond Depardon, Una mujer en África, de los ochentas. Tiene en común que es una película de amor sobre un hombre que viaja con una mujer. A él nunca lo vemos y a ella sí la escuchamos pero muy poco. Es muy distinta historia, pero una vez Ely me dijo: Hey soñé contigo, deberías visitarme algún día, estoy en Barcelona. Al siguiente día le mandé esa película en particular y a ella le encantó. Entonces le dije que si quería hacer una película más o menos así. Le mandé esa película porque hay algo que se siente que la actriz no es actriz de verdad, es una chava que está siendo casi ella misma. Eso le dio la confianza a Ely de pensar que no tendría que actuar como tal, sino sólo dejarse llevar. 

Luego comencé a construir la historia, hice muchísimas notas y me puse a investigar sobre el amor cortés. Ya no recuerdo cómo salió pero ya traía mucho de Lacan y de Zizek. Ese era el tipo de amor que quería retratar y me clavé con que todos los requisitos del amor cortés estuvieran en la historia. Medio oculto todo pero por ejemplo, cuando se menciona que hizo una prueba de ADN y se da cuenta que era descendiente de la nobleza, de los Cátaros. 

Creo que hasta donde llega la historia, sí encaja más o menos qué es el amor cortés. Agregué además la idea de querer conservar la imagen de la amada y que la imagen se convierta en el nuevo fetiche o lo reemplaza. Y sabes que la imagen que se tiene no es tal cual lo que es ella, pero es clavarse en esa versión. De alguna manera la película es eso también, es como si estuvieras viendo ya el resultado de cómo este hombre ya hasta la editó y le dio otro nombre a esta chica y decide qué hace con ella.

Hay varios detalles, historias que se abren y no se cierran empezando por lo más obvio que es lo de Ricardo. Otro es Adán y Eva al inicio, hay un sueño al inicio, un jardín y el infierno y todas estas cosas bíblicas. Lo esotérico, la alquimia y la magia. Y lo de los Cátaros, que está interesante. No están completamente seguros pero muchos dicen que ellos originaron el amor cortés y el trovador.

  • Se me hace interesante que en la película ellos son familiares lejanos de la chica, y de alguna manera, él está replicando lo que ellos originaron con ella. El proceso pero con una cámara y el diálogo, la mirada como forma de cortejo. 

Digamos que puede haber varias versiones, y está abierta justamente a varias lecturas pero puede que él esté actuando inconscientemente, no sabe que lo está moviendo a hacer todas estas cosas. Por otro lado también lo están manejando, llevando a esa situación, por otro lado los Cátaros como una sociedad o algo más oscuro que tenga que ver con Ricardo, o Eva que finalmente puede que ella mandó la carta y generó todo esto. También se menciona la idea de un sacrificio, y cómo todo acaba en el mar. A lo mejor alguien muere. 

Pero nada de eso importa, porque finalmente lo que importa es crear la sensación de estar enamorado y todas las otras historias son como paranoias digamos, de una mente celosa o esquizofrénica. Lo importante es la historia de Eva. 

  • Además la idea del viaje, es parte de su naturaleza enamorarse, inaugurar nuevas cosas o reafirmarlas, también romperlo todo.

Y empiezas a ver símbolos y hacer como si hablaran y dijeran “estás destinado a amarla” y siempre estamos dispuestos a creernos esas cosas porque estás enamorado. Casi siempre todo es un diálogo interno, debatirse el amor. Lo importante y central es eso, qué es estar enamorado y no ser correspondido y cómo sublimarlo. Es la contribución de la película al amor, si un es amor imposible puede sublimarse y hacer algo creativo. Es como enamorarse ya de una imagen falsa.

  • En la película se menciona justo eso, que no se necesita su presencia para amarla, entonces sería sublimar la ausencia.

También dice una cosa muy lacaniana, eso de no querer consumir el amor, sino orbitar alrededor de ella por siempre. Lacan menciona eso, cómo el sujeto se acerca a lo que desea pero nunca lo alcanza, sólo lo orbita, al hacer esto es como sublimarlo, acercarse a ese deseo y engrandecerlo. Pero al momento en el que lo toca desaparece, ya no está ahí sino en otro lado. Ese orbitar es como nunca consumir ese deseo simplemente mantenerlo vivo, medio sabiendo que si te acercas de más pasa eso. 

Cuando me preguntan sobre algunos detalles sí digo todo, todo lo que sabe el personaje hasta el punto donde se acaba la narración; luego ahí nos queda a nosotros como espectadores interpretar, junto con el personaje, qué es lo que está pasando. Todas las posibles historias alternativas y sospechas empiezan a entrar más en vigor porque la gente podría o no tener su teoría de lo que pasó. Es interesante ver en los aspectos que cada persona se clava.